martes, 31 de octubre de 2017

PROBLEMAS EN LOS MENISCOS, ALGO MÁS QUE UN DOLOR DE RODILLAS

         En la actualidad, es común escuchar que diversas dolencias en las rodillas son atribuidas a los llamados meniscos, pero pocos saben qué son, cuál es su función y cuáles son las diversas patologías que se desprenden de estas articulaciones.
¿Qué son los meniscos?
         Meniscos, palabra de origen griego que significa “lunita”, son fibrocartílagos en forma de semiluna que rellenan los espacios comprendidos entre superficies articulares del cuerpo, y poseen la función de estabilizar la articulación y servir de "tope" para los movimientos exagerados de la misma; además absorben el impacto de choque entre las superficies articulares, aumentando la superficie de contacto.
         Presentes en la articulación temporomandibular, la rodilla, la acromioclavicular, la esternoclavicular, la muñeca y las costillas en su unión con las articulaciones transversas vertebrales son las articulaciones sinoviales que poseen estas piezas de “ajuste” articular.
         Los meniscos son importantes para la estabilidad y la funcionalidad de la articulación de la rodilla, y también absorben golpes y disminuyen el desgaste del cartílago. Cuando se rompen se bloquea total o parcialmente la rodilla, con dolor agudo o subagudo en los lados laterales de dicha rodilla.
El dolor de menisco ¿se percibe en un primer momento como simplemente dolor de rodilla?

Es necesario que un médico del área, traumatólogo realice las pruebas diagnósticas necesarias para determinar si la procedencia del dolor es del menisco, los ligamentos o cualquier otra estructura de las que conforman la rodilla.
Existen varios procesos que pueden conllevar la aparición de dolores de rodilla asociados al menisco
Causas del dolor en el menisco de la rodilla
Estos dolores están asociados a lesiones de rodilla que pueden tener un origen tanto traumático como degenerativo. Las lesiones de rodilla asociadas al menisco se denominan meniscopatía y no siempre van acompañadas de dolor, aunque es el síntoma más habitual. Existen dos tipos de meniscopatías causantes de dolor en la rodilla: la traumática y la degenerativa
En el caso de la traumática, es producto de un traumatismo, golpe o torsión de la rodilla durante la realización de algún deporte, al caer tras un salto o en un accidente de tráfico. Este tipo de problema de menisco es más común en personas menores de 30 años, ya que suelen ser las personas más activas físicamente a nivel deportivo y suele acarrear una rotura parcial o total del menisco.
Por su parte, la degenerativa, tiene su origen en la degeneración del tejido meniscal debido a la edad o a enfermedades asociadas como la artrosis. Los dolores de menisco debido a la rotura del mismo por degeneración se suelen producir en cualquier momento y sin la necesidad que se haya producido un traumatismo grave, es más en variados casos es simple y puede ser más común en personas mayores de 40 años.
¿Cómo saber si el dolor de rodilla es por el menisco?

La primera pista para saber si el dolor de la rodilla se debe a una rotura de menisco es el crujido que se percibe en el momento de la lesión. Es en este momento cuando aparece un dolor intenso en la zona, siendo superior si se apoya la pierna. A pesar de que es un síntoma claro de lesión de rodilla, no tiene por qué ser directamente una lesión de menisco, ya que cuando se produce la rotura del ligamento cruzado también se percibe un sonido parecido.

Los siguientes síntomas que acompañan al dolor de rodilla a causa de una rotura de menisco son el derrame articular, el bloqueo de la articulación que impide su flexión y las molestias durante la realización de giros, torsiones y al sentarse de cuclillas.
A pesar de todos estos antecedentes, la única forma de saber si se trata de una lesión de menisco es la realización del diagnóstico por un profesional.
Diagnóstico médico del dolor de menisco
•        Entrevista médica. Durante la entrevista médica el paciente explica al médico qué pasó antes de empezar a sufrir el dolor en la rodilla, si fue un golpe, lo que notó y demás. Tras ello, el médico intentará confirmar su sospecha diagnóstica llevando a cabo una exploración física de la articulación.
•        Exploración física. La exploración de la rodilla para determinar la lesión se puede realizar mediante 3 tipos de pruebas, la prueba de McMurray, la Prueba de Appley y la Prueba de Steinmann/Steinmann II. Puedes conocer más sobre cómo se realizan estas pruebas en nuestro artículo: Meniscopatía, qué es, causas y tratamientos.
En el caso que el traumatólogo lo considere necesario, solicitará pruebas diagnósticas adicionales para determinar si existen daños en el resto de estructuras de la articulación.

Tratamiento no quirúrgico y recomendación inicial para el dolor de menisco
Existen lesiones de menisco que se encuentran en la parte exterior de este y pueden tratarse con reposo y analgésicos. Esto se debe a que la parte exterior de los meniscos tiene aporte de sangre, por lo que puede regenerarse; vale decir, está vascularizada
Se debe tener presente que en el momento en que se inician los dolores de menisco de la rodilla tras el traumatismo, se recomienda inmovilizar la rodilla, aplicar hielo en la zona y por supuesto, acudir a un especialista para que pueda determinar la gravedad del problema.
En los casos en que la rotura no permita la recuperación con reposo y rehabilitación, lo recomendable es reparar el menisco mediante la cirugía de artroscopia de menisco.

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